Y sin embargo, este lunes, cuando hablé con ellos, lo primero que me preguntaron no fue qué tiempo hacía en Madrid (una de sus obsesiones como gente de campo que son) o qué había comido (otra fijación como abuelos que son). Al otro lado del hilo, por el manos libres, lo que me transmitieron era su preocupación porque la prima de riesgo estaba por las nubes.

Si en una recóndita aldea de Ávila hay gente que está preocupada por la prima de riesgo, ¿cómo será la situación en las principales ciudades, donde puedes encontrar hasta los periódicos internacionales y hay conexión a Internet hasta en el Metro?

A la vista de las palabras más buscadas en San Google, la temida prima de riesgo preocupa a los españoles, y mucho. En el principal buscador de Internet los términos que más hacen furor suelen estar relacionados con el ocio: 'Eurocopa', 'Eurovisión', 'Roland Garros', 'Gran Hermano'... Sin embargo, en el último mes se ha colado en el Top Ten la terrorífica expresión. Prima de riesgo es lo cuarto más buscado, con un crecimiento del 170% en el último mes.

Después de cuatro años de crisis brutal, los ciudadanos nos hemos hecho un máster de economía a marchas forzadas. No sólo la prima de riesgo, sino que también manejamos términos como 'déficit', 'bono a 10 años' o 'presión fiscal' con la misma soltura con que recitamos la alineación de la Selección Española.

Pese a todo, tertulianos y gobernantes siguen tratándonos como idiotas. Se empeñan en explicar la economía con la pesadísima comparación de un enfermo al que le hacen falta medicinas, operaciones, antibióticos y no sé cuántas zarandajas más. O la metáfora que tanto gusta a Mariano Rajoy del "padre de familia" que "no puede gastar lo que no tiene".

Intentan engañarnos culpando de la crisis a un Estado "fofo" y "obeso" al que hay que poner "a dieta" y hacerle quemar "la grasa sobrante". Una inútil manipulación para poder hacer recortes ideológicos a los que menos tienen y más sufren la crisis. Pero los ciudadanos no son esos analfabetos que pretende el Gobierno: cada vez están más informados y no se dejan engañar.

Pero mucho peor que la condescendencia es la cobardía. Con todas las alarmas encendidas, lo más catastrófico que puede pasarnos en tener un Gobierno que se esconde la mayor parte del tiempo y que cuando abre la boca es para mentir. Porque cuando no hay nadie al frente del timón, en la cubierta cunde el pánico y la tripulación salta por la borda.

No hay día que pase sin que alguien me comente que está sacando de a poco su dinero de los bancos que están bajo sospecha, ante el miedo a que sus ahorros se conviertan en papel mojado. La gente cada vez cree menos en los "mensajes de tranquilidad" que mandan Rajoy y sus chicos.

En estos tiempos en que das una patada a una piedra y salen tres gurús económicos, mi abuela cree tener bien claro cuáles son los valores más seguros para invertir su dinero: "Nada de debajo del colchón. Lo mejor son los potes de porcelana, porque así los ratones no se comen los billetes".

Marcos Paradinas es redactor jefe de ELPLURAL.COM

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora