Sábado, 26 de Julio de 2014
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Borja María Zallana de los Acebos
Por el bien de España
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En las ultimas semanas he recibido una buena cantidad de mails de lectores que me piden que les explique que como es posible que cuando hacemos alusion al interes general, casi nunca coincide con el suyo particular. El error se encuentra en una mala interpretacion del termino. Es comun caer en el error de creer que “general” es sinonimo de “mayoria”, cuando en realidad son antonimos. Y esto es asi, porque desde siempre las clases dominantes nos hemos preocupado no tan solo de adquirir bienes materiales, sino tambien palabras.

El mismo error lo cometen cuando interpretan España (patria o nación), como un término que engloba a todos los que han tenido la suerte de nacer en nuestro querido país, y digo nuestro en el sentido más exclusivo de la palabra. Si bien es cierto que todos los nacidos en España son españoles, cuando hablamos de hacer algo por el bien de España solemos querer decir en beneficio de los propietarios de la palabra España. Desde luego las palabras varían, como es lógico, en función del lugar donde tengamos establecida nuestra o nuestras residencias, así es igual de útil para Francia; Alemania o, según nos interese, Cataluña o Andalucía.

De este mal entendimiento es de donde surge buena parte del cabreo que les afecta y que provoca lo que se conoce como malestar general, en este caso general sí como sinónimo de mayoría. Así, es lógico que ustedes cuando oyen que vamos a arreglar, por poner un ejemplo, la sanidad o la educación, esperen que mejore la suya particular, cuando en realidad nos referimos a la nuestra, mucho más particular y privada que la suya.

No vayan a creer que les estoy hablando de un concepto teórico de nueva cuña, en absoluto, se trata de algo tan antiguo como la misma humanidad. Desde tiempo inmemorial millones de generaciones se han preguntado, como lo hacen ustedes ahora, porqué el bien general de su país supone el mal individual de la mayor parte de los que viven en él. Volviendo a los ejemplos, que sé que les ayudan a entender términos abstractos, el más claro es el de las guerras. Cuántos de sus antepasados habrán muerto en bien del interés general del país, creyendo que lo hacían por el bien de la mayoría.

Cuesta creer que en todos estos siglos aún no hayan aprendido la importancia que tiene la posesión de las palabras. Fíjense que nuestro dominio comenzó con palabras tan humildes como tribu u hoguera, y miren ustedes hasta donde hemos llegado, ahora que tenemos el uso exclusivo (es decir, sin ustedes) de términos tan ricos como patria o Dios. Háganme caso, tal y como están los tiempos, si alguna vez consiguen una mínima riqueza no hay mejor inversión que las palabras.

https://twitter.com/#!/BorjaMariaZ

 

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