16 de Mayo de 2012
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Cabecera de Análisis de Toni Bolaño

El de la Ciudad Condal será el primer movimiento de una partida entre CiU y el PP
Trias pone precio al gobierno de coalición en Barcelona: sí a los ‘populares’ pero sin Alberto Fernández Díaz
Después de años de dar apoyo a los gobiernos de CiU sin apenas contrapartidas, el PP de Cataluña quiere iniciar una nueva etapa. El gobierno de Artur Mas necesita el apoyo de los ‘populares’ para aprobar los presupuestos más restrictivos de la Generalitat. El coste social será importante y a pesar de los guiños de la nueva Esquerra Republicana, los ‘populares’ son el único socio fiable. El gobierno de Xavier Trias en Barcelona también está en minoría. El apoyo del PP para aprobar sus primeros grandes números es absolutamente necesario. Los nacionalistas tienen necesidad. Los ‘populares’ están dispuestos a dársela.

Pero, todo tiene un precio. Si Mas quiere estabilidad en Cataluña y Trias en Barcelona, el PP reclama más protagonismo. Y ese protagonismo se llama entrar en el gobierno de la Ciudad Condal. Se llama gobierno de coalición en Barcelona. Alicia Sánchez Camacho quiere poner punto y final a los apoyos gratuitos. Quiere un PP que siga creciendo en Cataluña, quiere tener un protagonismo que los nacionalistas siempre han negado a los populares a pesar de los apoyos.

El PP quiere más
La victoria de Rajoy con mayoría absoluta hace más factible que nunca esta posibilidad. Ayer, la verbalizó el primer edil popular de Barcelona, Alberto Fernández cuando dijo que después del día 10 –de enero- tendremos que hablar. Para los populares de Barcelona, el acuerdo de los presupuestos es insuficiente. Quieren algo más. Xavier Trias intenta dar largas al asunto. Sabe que un posible acuerdo de gobierno de coalición no es del agrado de sus bases ni de una amplia mayoría de sus votantes.

Xavier Trias y el pragmatismo
Sin embargo, Trias siempre ha sido un político pragmático. Tiene mucha mili y hará de la necesidad virtud. De hecho, está poniéndose la tirita antes de la herida. “Los socialistas no quieren hablar de nada y es imposible alcanzar acuerdos con ellos. Están convencidos de que haciendo una oposición pura y dura volverán a recuperar terreno. ERC quiere pactar pero su presencia en el consistorio lo hace imposible porque CiU y ERC no tienen mayoría. Además, quiere que el pacto excluya al PP. Eso no tiene sentido. Por eso, hoy por hoy, sólo es posible un acuerdo con los populares”.

El PP más rancio
Con este discurso, el alcalde nacionalista de Barcelona está convencido en cerrar los presupuestos y prepara el terreno para un posible acuerdo. Sotto voce, Trias está poniendo sus condiciones. Este acuerdo debería formalizarse sin Alberto Fernández Díaz, dicen fuentes cercanas al alcalde. Trias pone el listón alto. Pacto con los populares sí, pero sin su líder. Necesita poder explicarlo a sus bases y a sus electores, poco favorables a demasiados entendimientos con un Alberto Fernández Díaz que identifican con el PP más rancio.

En manos de Rajoy
Por eso, Trias inicia la escenificación de un acto en el que Rajoy tiene la sartén por el mango. Alberto Fernández es un elemento básico del PP catalán. Puede desempeñar otras funciones. Por ejemplo, Delegado del Gobierno en Cataluña, un puesto relevante en un ejecutivo de Rajoy que tendrá que crear complicidades con CiU en Madrid a pesar de su mayoría absoluta. Desde el PP se niega esta posibilidad. Pueden existir otras, que sólo conoce Rajoy, y quizás Sánchez Camacho. Además, la salida de Alberto Fernández no incomodará a la líder del partido en Cataluña. Sus “cosas” con los hermanos Alberto y Jorge Fernández son un secreto a voces.

Barcelona, primer movimiento
Las piezas han empezado a moverse y puede que no sean las únicas. Tarragona sigue siendo una plaza apetecible. El PP quedó 3 votos por debajo de CiU en las municipales, y juntos suman la mayoría suficiente para relevar al alcalde Ballesteros. También en Badalona, García Albiol necesita de una mayoría para gobernar que hasta ahora CiU le niega. La llegada de Rajoy a La Moncloa puede ser la espita que abra la posibilidad de nuevos pactos. Barcelona, el primer movimiento.

 

Toni Bolaño es periodista y analista político

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