21 de Mayo de 2012
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Ion Antolín Llorente
Cuestión de orden
De la sala del proyector a Youtube EDU
Después de años de democracia en nuestro país, y sin necesidad de ellos también, nadie puede negar que una educación pública de calidad es la mejor herramienta para luchar contra la desigualdad. El hecho de nacer en una familia acomodada o en la Casa de Alba no debería suponer, sobre el papel, una diferencia a la hora de progresar por méritos y esfuerzos propios hasta alcanzar el máximo nivel de formación. El problema es que, desde hace muchos años, esto sólo ocurre en los programas electorales de algunos partidos políticos, que se parecen más a bonitos cuentos para hacer dormir a los niños que a las necesarias declaraciones de intenciones que terminen en proyectos de ley. Quizás haya influido en el progresivo deterioro, no ya de la educación pública, sino de esa máxima de igualdad, que cada vez que ha cambiado el gobierno de este país la ley de educación aprobada por sus responsables saltaba por la ventana, y así con cada mudanza en La Moncloa.

Después de la llegada de los ordenadores a los colegios, aunque no acompañados por programas de formación del profesorado adecuados que permitiesen el buen uso de la herramienta, el PC se convirtió en una bonita forma de acceder a Tuenti desde el aula, o en un elemento extraño que impedía una buena visión de la pizarra. Al menos algo se avanzó en el intento de las clases 2.0, y los terminales ya se encuentran en las escuelas listos para que alguien les saque todo el partido. Siendo justos, en comunidades autónomas como Extremadura las cosas se hicieron algo mejor, y eso es fácil de comprobar.

Imagen de previsualización de YouTube

En estas ha llegado Youtube, y para evitar esas distracciones que a veces se producen en su web cuando uno busca un vídeo que alimente su intelecto (yo siempre suelo acabar en La Hora Chanante), ha creado una versión especial de su propio sistema diseñada  para ser utilizada en los colegios. Esta iniciativa de Youtube servirá para que todos esos vídeos formativos que se encuentran en su red no duerman el sueño de los justos bajo miles de horas de pop coreano cantado por imitaciones baratas de las Spice Girls. Con la configuración adecuada, los equipos sólo podrán acceder a contenidos destinados a la formación, y el profesorado podrá configurar listas con las piezas que más se ajustan a las materias que tocan ese trimestre. Lejos quedan ya aquellas tardes de cine en la escuela, cuando bajábamos a la sala del proyector para que nos torturasen con la apasionante vida animal. Sin apareamientos, por cierto, que estaba mal visto. Las cebras también venían de París en los ochenta, y de celebrar un pase de diapositivas hemos llegado a Youtube en el pupitre. Después de todo, en tiempos difíciles como estos, es grato comprobar que, contra viento y prima de riesgo, seguimos avanzado.

Ion Antolín Llorente es periodista y blogger
En Twitter @ionantolin

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